Caso · Private Wealth
Coordinación de residencia, sucesión y propiedad entre distintas jurisdicciones
Diseñamos un único marco para una familia internacional cuya residencia, empresa, inversiones y futuros beneficiarios se distribuían entre varias jurisdicciones.
La familia había organizado sus asuntos a lo largo de muchos años: la empresa operativa, los vehículos de inversión, los inmuebles y la planificación sucesoria se habían creado en momentos distintos y con finalidades diferentes.
El traslado previsto a España ofrecía la ocasión de comprobar cómo interactuaban todas esas piezas y convertir acuerdos locales dispersos en una única estrategia patrimonial.
El reto
- Conciliar conceptos distintos de propiedad y sucesión.
- Comprender el tratamiento español de estructuras extranjeras preexistentes.
- Preservar el control empresarial mientras se preparaba la transición generacional.
- Crear un plan que la familia y sus asesores pudieran administrar en la práctica.
Nuestro enfoque
Precisión técnica al servicio del cliente.
Un único mapa de hechos
Partimos de la familia, no de las entidades, y ordenamos la residencia, las decisiones, los flujos, la titularidad y los beneficiarios en cada jurisdicción.
Asesoramiento coordinado
Trabajamos con los asesores extranjeros de la familia para comparar las consecuencias fiscales y sucesorias de mantener, adaptar o sustituir cada estructura.
Ejecución secuenciada
Ordenamos los cambios en torno al traslado a España, evitando actuaciones que añadieran fricción fiscal, informativa o de gobierno.
El resultado
La familia recibió un plan documentado por jurisdicciones que alineaba residencia, propiedad y sucesión sin añadir estructuras innecesarias.
El marco estableció revisiones anuales para anticipar cambios de residencia, circunstancias familiares o estrategia de inversión.
Los planes patrimoniales internacionales más sólidos no son una colección de respuestas locales. Son un único plan, comprendido por la familia y capaz de funcionar entre fronteras.
El enfoque Lullius



