Asesoramos a personas y familias con patrimonios internacionales que mantienen, adquieren o trasladan intereses a España. La residencia española puede afectar de forma simultánea a la tributación de la renta, el patrimonio, las participaciones empresariales, las inversiones, los inmuebles y la futura transmisión a la siguiente generación. Por eso, el análisis no debe reducirse a una declaración anual ni a un único impuesto.
Nuestro trabajo comienza con una lectura completa de la situación: quién posee cada activo, dónde se encuentra, qué función cumple, cómo se financia y qué relaciones existen entre la persona, la familia y sus sociedades. A partir de esa información identificamos las reglas españolas relevantes, su interacción con los convenios de doble imposición y las consecuencias que pueden surgir en las demás jurisdicciones implicadas.
La fiscalidad patrimonial exige también atender a la sustancia y a la prueba. Una estructura que resulte adecuada en el país de origen puede recibir un tratamiento distinto en España. La dirección efectiva de una sociedad, el control sobre una estructura fiduciaria, la disponibilidad de un activo o la naturaleza de una distribución pueden ser tan importantes como su forma jurídica. Revisamos esos elementos antes de recomendar cambios y documentamos la lógica económica y familiar de cada decisión.
Lullius actúa como asesor español de referencia y coordina, cuando es necesario, a abogados, asesores fiscales, trustees, family offices y gestores de inversión de otras jurisdicciones. El objetivo es que la posición española sea técnicamente rigurosa, comprensible para la familia y viable en la práctica, sin añadir complejidad que no responda a una necesidad real.