Litigación Tributaria

Inspecciones de Hacienda y procedimientos tributarios en España

Cada respuesta debe resolver el presente sin comprometer la defensa que pueda ser necesaria después.

Una inspección tributaria tiene por objeto comprobar e investigar el cumplimiento de las obligaciones fiscales y puede concluir con una o varias liquidaciones. Desde la comunicación de inicio, el alcance del procedimiento, los tributos y períodos afectados, la documentación solicitada y las decisiones sobre representación condicionan la posición del contribuyente.

Responder de forma fragmentada suele aumentar el riesgo. Los hechos, los documentos y el argumento jurídico deben seguir una misma lógica desde el primer requerimiento hasta las actas, alegaciones y eventuales recursos. Antes de aportar información analizamos qué acredita, cómo encaja en la cronología y qué otras cuestiones puede abrir. La colaboración con la Administración debe ser diligente, pero también ordenada y consciente de las garantías procedimentales.

Lullius representa a empresas, empresarios, directivos, familias y clientes internacionales en inspecciones y procedimientos tributarios complejos. Combinamos conocimiento sustantivo de los impuestos con experiencia procesal. Esto nos permite valorar tanto el fondo de una regularización como su motivación, la obtención y valoración de la prueba, el respeto de los plazos y la correcta utilización de las facultades administrativas.

Cuando el asunto tiene dimensión internacional, coordinamos documentación y criterios con asesores de otras jurisdicciones. Si la controversia continúa, mantenemos la dirección en las reclamaciones económico-administrativas y ante los tribunales, evitando que la estrategia tenga que reconstruirse en cada fase.

Asesoramiento especializado

Durante todo el procedimiento

Comunicación de inicio y alcance

Revisamos la competencia, el alcance, los períodos, los tributos y los plazos; organizamos la representación y definimos un protocolo interno para centralizar solicitudes y respuestas.

Habla con nuestro equipo

Desde el primer requerimiento

Estrategia

  • Preparar el asunto antes de contestar. Las primeras semanas son decisivas. Formamos un equipo, fijamos responsabilidades, preservamos la documentación y elaboramos una cronología de operaciones, declaraciones y comunicaciones. Esta preparación permite responder con rapidez sin improvisar y ayuda a detectar cuestiones que pueden extender el alcance del procedimiento. Cuando existen varios asesores, establecemos un único canal de coordinación. La coherencia entre contabilidad, contratos, correos, declaraciones y explicaciones técnicas es tan importante como la calidad de cada documento por separado.
  • Fondo y procedimiento avanzan juntos. Una regularización puede ser discutible por la interpretación de la norma, por la valoración de los hechos o por defectos del procedimiento. Examinamos esas dimensiones desde el inicio. No reservamos los argumentos procesales para el final ni permitimos que oculten una posición técnica que deba explicarse con claridad. También diferenciamos entre discrepancias razonables y riesgos que aconsejan otra estrategia. El cliente recibe una valoración honesta de alternativas, costes, plazos y efectos reputacionales antes de adoptar decisiones relevantes.
  • Continuidad hasta la resolución. Si la inspección concluye con una liquidación o sanción que debe impugnarse, el expediente ya contiene la prueba y el relato desarrollados con una eventual reclamación en mente. Esta continuidad evita contradicciones y permite concentrar el recurso en los puntos realmente determinantes. En asuntos transfronterizos valoramos además los mecanismos de eliminación de doble imposición y la coordinación con procedimientos en otros países. Cada vía tiene requisitos y efectos propios; la estrategia debe decidirse de forma integrada.
  • Información sensible y gobierno del proceso. Las inspecciones pueden requerir información personal, empresarial o financiera de especial sensibilidad. Definimos quién accede a ella, cómo se revisa y por qué canal se entrega, respetando las obligaciones de colaboración y evitando circulaciones internas innecesarias. Informamos al cliente mediante hitos claros: situación del expediente, próximos plazos, decisiones pendientes y evolución del riesgo. Un buen gobierno del procedimiento reduce interrupciones en la actividad y permite que las decisiones estratégicas se adopten con tiempo suficiente. Cuando la inspección afecta a una empresa, coordinamos al equipo fiscal con finanzas, dirección y los responsables operativos que conocen los hechos. Esta participación se organiza de forma proporcionada para obtener información fiable sin trasladar a toda la organización una carga que puede gestionarse de manera centralizada. Un registro de decisiones deja constancia de las opciones relevantes, la información disponible y el criterio seguido, facilitando la continuidad si el asunto pasa después a reclamación o recurso. Cada entrega queda identificada y contextualizada.

Hablemos antesde responder.

Si has recibido una comunicación de Hacienda, indícanos el tipo de procedimiento y el próximo plazo. Revisaremos contigo los pasos inmediatos.

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